7.20.2011

La gente pasa por nuestras vidas como una balada suave o como la canción del Rock'n'roll más duro que te puedas imaginar. Algunos nos acarician el alma, la memoria y el corazón suave, suave que casi ni se nota pero que en pequeños momentitos te sientes más vivo que nunca gracias a esas personillas. Luego ya viene el estruendoso rock y arrasa con todo lo que ve delante, para más tarde irse y dejarnos más quemados que antes de que llegase, porque nuestros oídos se pueden acostumbrar a vivir sin baladas, al fin y al cabo, hasta el sonido del mar parece una. Pero después de haber estado años viviendo la magia de las guitarras y baterías, ¿cómo vamos a vivir sin ese estruendo que nos hace ser nosotros mismos?Podemos vivir sin canciones tristes, pero no podemos vivir sin aquello que más nos hace sentir. Y por eso, a mi me gusta la gente que pasa por tu vida, te lo remueve del todo, como esa vieja canción, ¿y luego?Luego nos quedaremos con el murmuro del mar.

6.24.2011

San Juan

La chica con el pelo rojo, las medias de rejilla y la falda de tigre me dijo "hay alguien que se va a alegrar de verte" y entonces yo ya supuse que venía después, me giré y me encontré con los ojos caramelizados del niño de la sonrisa constante y la vida amargada. Llevábamos seis meses sin hablar, ¿porqué? Por gilipollas. Se acercó a mi, como si no pasase nada y fue cuando este tiempo separados paso por mis ojos y se transformó en lágrimas.
-¿Qué pasa? Ni una llamada en seis meses, me tienes olvidado Patito.- yo, como era de esperar, me quedé con cara tonta mirándole, los ojos se me empezaron a agrietar un poco más- Eh, eh, no llores, es broma, ¿qué pasa?
-Broma, hemos estado seis meses sin hablar, y encima eres capaz de echármelo en cara, cuando yo he sido la última que mostró algo de interés hacia el otro. Pero es que sabes, estoy harta de malas amistades, de tener que estar detrás de la gente para hacerme querer y para demostrar cosas cuando luego veo que no es recíproco. ¿Y qué te crees? ¿Que no me ha costado estar medio año sin hablarte? Pues claro que sí, y he tenido una fuerza de voluntad que me sorprendo. -le dejé de hablar le miré y me dijo, que perdón, que no sabía esa faceta de mi, esa cara que necesito que la gente me diga que me quiera para sentirme realmente querida, y sobretodo para sentirme bien. Nos abrazamos y por unos pocos segundos me sentí completamente segura y protegida. Y es que por eso necesito al niño con la sonrisa constante y la vida amargada, es como una cosa fundamental para mi felicidad, es como la base de toda pirámide, que sin él todo se desmorona y la vida parece un poco menos bonita.

6.20.2011

Contengamos la respiración.

Asustan las tormentas de palabras, esas en las que las letras no se pueden distinguir y las sílabas son escupidas con una fluidez que da miedo. Este tipo palabras se nos clavan entre costilla y costilla dejándonos heridas que perduraran en nosotros para siempre. Y es que al fin y al cabo, ¿para que sirven las tormentas de palabras si no es para hacer daño?
Las tormentas de palabras hacen que nos retumben los oídos, que nos tiemblen los pies y que se muevan las entrañas. Los ojos de la persona que las canta delatan rabia, sinceridad e impulsividad. Los ojos de quien recibe las palabras esconden dolor y decepción detrás de lágrimas incapaces de bajar por las pestañas por miedo. Miedo a que nuestro mundo se desvanezca antes estas tormentas de palabras, tormentas tan dolorosas como sinceras.

Y es que al fin y al cabo, las palabras se las lleva el viento solo cuando son cosas que nos agradan.

Mío, mío, ¡MÍO!

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